Rosetas de maiz

Lentamente con suavidad tocaba cada una de las teclas, sin necesitar abrir sus ojos y observar las letras mientras escribía, aun así mantenía apoyados sobre el tabique de su nariz el marco y los lentes de sus anteojos, reconocía en las yemas de sus dedos cada contorno del desgastado plástico que enfundaba los pedales de metal. Sus labios se movían recitando versos que apartaban de su mente los problemas que día a día le mantenían aferrado a ese tiempo y ese suelo, convirtiendo el sonido de su propia voz en la suave melodía que lo trasportaba lentamente a parajes desconocidos,  escondidos, lugares que solo su razón no sentían reales.
----- ¿puedo pasar?----- una tímida y femenina voz silenciosamente se susurro contra la madera de la puerta, acercando su boca al espacio que restaba entre su borde y el costado de su propio marco.
----- ¿puedes dejar de ser frágil o dulce? ----- El muchacho levanto sus parpados percibiendo la delgada silueta de unos dedos aferrados a la puerta. ----- tal cual tu mirada suave es parte ti, mis respuestas al escuchar tus deseo nunca susurran alejarte de mi vista ----- el metal que sostenía la madera  adherida a la pared emitió un pequeño castañeo, mientras el menudo cuerpo de la adolescente penetro en la habitación acercándose  descalza, cerrándola tras de si con cuidado..
-----  Dária prometió hoy, que al regresar traería una película desde el cinema ----- ella se arrodillo frente a él sosteniendo una pequeña vasija repleta de rosetas de maíz entre sus manos. ----- prepare algunas cosas para esperarla, se que debería de haberlas colocado en el microondas cuando ella llegase, pero no me he contuve ----- sus mejillas se enrojecieron demostrando su falta desviando por unos segundos su mirada de aquella retina cubierta de iris color anís, tenues y dulces. ----- ¿quieres comerlas conmigo?, así no sentiré que ha ella he faltado. ----- 
La mirada del chico se poso en las rosetas, dejando a un costado de sus piernas su anticuada y desvencijada maquina de escribir, estiro sus manos y saco un poco de maíz llevándolo a su boca; sin una sonrisa en sus labios o un ademán  de molestia en sus gestos.---- ¿Crees que la mirada en su rostro es triste? ----- sin apartar sus ojos de la suave expresión en los femeninos rasgos de una cara pintada tras el reflejo de la luz en el vidrio de un cuadro sobre la pared, tomo entre sus dedos un poco mas de rosetas acercándolas a su boca..
----- no, creo que es tierna e inocente ----- Sus delgados labios rosados sonrieron y sus cuerpo inclinándose hacia él se apoyo contra la pared a su costado, colocando lentamente su cabeza sobre su hombro derecho, sin desviar por un segundo sus vista de los bellos detalles que componían el cuadro que se sostenía enmarcado en un simple encuadre de madera cobriza. Sus manos llevaron a su boca rosetas y notando su dulce sabor sobre sus labios y la sonrisa que se dibujaba en la boca de su amado hermano, una pequeña y risueña risa apareció en su voz a la par que en un beso sobre su mejilla le agradecía quererla y cuidar de ella.
----- creo que con un poco de miel quedarían perfectas ----- quitando sus anteojos, volteo su rostro hacia ella, y apartado de su frente los oscuros cabellos que cubrían su mejilla izquierda, la observo detenidamente preguntándose si aquel retrato que sus manos dibujaron era tan hermoso como las delicadas facciones sobre ese inocente rostro que sonreía entretenido.
----- Aun queda un poco en la despensa; prepararé chocolate, ¿quieres? ------ la muchacha se levanto del piso tomando la mano de su hermano obligándolo a seguirle, deteniendo sus movimientos en el instante que las yemas de sus dedos palparon la manilla de la puerta, recordando la razón por la cual su hermano permanecía solo en su habitación.
----- veinte minutos, es todo lo que necesito para terminar ------ ambos miraron la maquina de escribir y los papeles que anteriormente ninguno de los dos se percato inundaban el piso en un excesivo desorden.
----- tan solo escucho la campañilla al terminar otra pagina y las dejo caer donde prefieran ----- una sutil sonrisa se asomo en la boca del chico mientras su mano derecha acomodaba el castaño cabello de su frente a uno de sus costados intentando mantenerlo en su sitio.
----- mañana tengo que entregarlas a Friedrich, si no las término, no podre descansar, el deber es algo que todos desconocemos hasta que es capaz de detener una sonrisa, tendrás que esperarme -----  Leonard observo difuminarse en el rostro de Florencia la dulce expresión que sus sonrosados labios mantenían, sintiendo como su propia boca se tensaba ----- lo siento, por unos segundos olvide que el pasado es presente si las faltas cometidas aun no son sanadas, y las promesas permanecen en el aire llenando los nuevos recuerdos con migajas----- su mano se desprendió de la de él y alejándose, el único rastro de ella fue el agridulce aroma de su cabello y un par de rosetas tiradas sobre las hojas.

                                                                                                                                     Leonard de Moral

10 comentarios:

Helen dijo...

Que bello, tiene matices tan suaves y dóciles.. Me gusta mucho.
Hace bastante no te leía, sigues igual de talentoso que siempre :)

Dafne Isern dijo...

Que emplees nombres tan encantadores como Friederich solo le confiere más belleza si cabe.

Un beso muy fuerte.

dijo...

Ha sido todo tan hermoso y sutil que me has sacado una leve sonrisa. Quizá haya cosas más importantes que hacer que las que nos imponen los demás desde fuera, porque no comprenden lo que sentimos. Besos.

Ann. dijo...

Que escrito mas bello, delicado, pulcro... Sobretodo me ha encantado: "el deber es algo que todos desconocemos hasta que es capaz de detener una sonrisa"

Veró dijo...

No vuelvas a hacerme esto :c Por mi parte prometo no volver a ausentarme tanto, volveré muy pronto, muy pronto. Pero no cambies de blog así como así que me asusté muchísimo al ver que el otro ya no existía D:
Y por cierto, sigues conmoviendo, volver a leerte es grandioso.
Miles de abrazos
Veró

Mara dijo...

Qué bello lo que escribes siempre... parece de otro siglo, como de los autores románticos, muy bonito.

Y genial la canción de Yann Tiersen ;)

V dijo...

Muchas gracias, siempre es un placer que pases a leerme un poco.
Estoy de acuerdo con Dafne, Friedrich, el gran representante del Romanticismo... encaja a la perfección.

Un abrazo:

V

P.D. La música como siempre, increíble.

Carolina Campos V. dijo...

Aprecio mucho tu observación sobre mi texto, hay muchas personas que comentan, pero comentarios de un escritor tan hábil como tú son muy importantes y especiales...

Este texto es muy lindo, se puede sentir la dulzura fraternal desde este lado de la pantalla...Yo la verdad nunca fui tan tierna con mi hermano como lo es la chica del texto, me hizo pensar en él...

En fin, que tengas una linda noche :)

Maria Sol dijo...

-" retina cubierta de iris color anís, tenues y dulces"
Ciertamente amo tus descripciones,son bellísimas.
Lástima no pude terminar de leer, será mas tarde.. tengo que irme al colegio, ando apurada.
Sí, notablemente.. mi animo cambió.
Gracias por visitar mi blog, anda esperando alguna respuesta a algo que quizá jamás vuelva.

reina.momo dijo...

Qué lindo, me gusta como describes situaciones o sensaciones :)