Distraeme

El pequeño reloj que colgaba de su menuda muñeca marcaba las nueve menos cuarto, el sol iluminaba la extensión de césped con un color casi irreal, cual si la luz proviniese de todas partes pero no perteneciera  a ningún  lugar.
----- Expreso, tal cual es tu preferido ----- la muchacha extendió su  brazo inclinadose levemente hacia él flectando sus rodillas. Leonard tomando de su mano la taza de café con el agrado de una sonrisa dibujada en sus labios, percibió el aroma tras respirar profundamente encantado del agridulce sabor del primer sorbo que llevo a su boca. El árbol en el cual su espalda lucía apoyada no era mas antiguo que su edad, pero la juventud de sus ramas crecían con pasión hacia el cielo, brindándole una sombra perfecta.
Su mirada seguía las escenas que su mente interpretaba fielmente de cada palabra en las líneas escrita, su mano con ligereza sostenía en una posición casi natural ese libro que permanecía entre sus dedos y su antebrazo, cambiando con una velocidad casi continua el pasar de las paginas.
----- ¿quieres un poco de pastel? ----- Giovanna, permanecía  arrodillado a unos pasos de él, frente a su postura, con la similar intención de continuar con su propia lectura, pero a diferencia de Leonard, no podía concentrarse adecuadamente mientras era conciente de la hermosa fragancia del césped mojado por el roció o el sol que casi inerte, parecía adornar el cielo celeste sin mayor deseo que mostrar la redondez de su forma y el pálido tono de su piel, necesitaba caminar entre los árboles, escuchar el canto de las aves, ir hasta el pequeño afluente que existía cercano a las colinas, montar en su bicicleta y no detenerse hasta que su barriga emitiera un leve sonido de hambruna o el sudor revelara su cansancio.
Leonard levanto su semblante con leve estupor escuchando otra vez la pregunta, negando con el movimiento de su cabeza sin animo a contestar con su voz o dar pie a una conversación, la conocía a la perfección, estaba inquieta, el día al parecer le producía tal resquemor en los labios, a la vez que percibía como la mirada de ella inquisitiva al menor gesto o distracción de su parte, buscaba las palabras con las cuales motivarlo a detener su lectura y hacer alguna cosa que su propio deseo quisiese.
En ese estado permanecieron por más de veinte minutos, Leonard sin detener el moviendo de sus pupilas ante esa prosa que llamaba profundamente su atención, y Giovanna sin encontrar la manera de concentrarse y disfrutar de las andanzas  y desventuras de un personaje que de muchas maneras le recordaba a Alexander.
Sin previo aviso, el muchacho cerró lentamente su libro acariciando sus bordes, feliz de sentirse parte de un mundo que no le pertenecía, pero una vez hace mucho fue todo lo que existió para un chico de su edad, aquejado en el alma por las palabras no dichas y las miradas no entregadas, atribulado de cada nuevo encuentro con su amada buscando el valor de expresar su sinceros sentimientos.
Desde la postura de Gio, quien disfrutaba de la serenidad y la templanza que Leonard podía tener al concentrarse profundamente en algo, sin sentir la menor molestia al ser observado sin reparos por largos minutos, en su contraposición, ella casi involuntariamente siempre que él se quedaba mirándola sin decir palabras, sus mejillas tomaban el tono de su sangre y sus labios se apretaban cual si temiera su saliva se escurriera y rodara por su mentón.
Ese postura se mantuvo tan solo por un par de minutos, poco a poco ella comenzó a mover su cuerpo e intentar tapar su rostro con la extensión de su libro, pero sus brazos se cansaban y lentamente caían revelando su sonrosada piel, sus pies descalzos parecían juguetear buscando la manera de evitar ser descubiertos, escondiéndose tras una pequeña flor de pétalos claros que sin culpabilidad era inmiscuida en asuntos ajenos a su propia naturaleza.

----- ¿puedes dejar de mirarme? ----- la voz femenina y dulce de la chica, a la par en su timidez natural oculto sus labios en la pequeña mordida de un trozo de pastel.
----- Tan solo si tú dejas de buscar la forma de distraerme ----- Leonard se levanto y acerco a ella sentándose a su costado con una sonrisa levemente burlona en sus labios.
----- ¿por que sonríes de esa forma? ----- ella conocía esa expresión, esa que antecedía a un gesto o unas palabras que revelaban su propia extrañeza o lo distraída que era al actuar.
----- por que aun no aprendes a comer ----- Ella abrió levemente sus pupilas llevando una de sus manos a sus labios, sabiendo a ciencia cierta por el dulce sabor que les recorría en una gota de mermelada de frambuesa que se deslizaba con pereza entre ellos, como restos de su ultimo bocado permanecías sobre su labio superior esperando caer o ser borrados de esa piel, así lo intento pero no pudo, él sostuvo con suavidad su muñeca y acerco su rostro un poco mas al de ella.
----- por que no puedo negar que cada vez que te miro me distraigo, quizá yo sea un niño que anhela jugar, pero tú, tu siempre eres esa chica que a cada mirada me produce mayor curiosidad ----- Leonard con la yema de su dedo pulgar limpio con suavidad la gota de mermelada de los labios de la chica, llevándola a los suyos, notando el dulce sabor de la frambuesa, a la par que Giovanna sonreía encanta de escucharle mientras sus mejillas tomaban un color aun mas rojizo.
----- por que no puedo negar que doy gracias por estar a tu lado y sentir esto …----- inclinándose un poco mas, llevo sus labios hasta los de ella acariciándolos con suavidad,  disfrutando de su textura, su forma, su humedad, y su dulce sabor.

                                                                                                  Leonard De Moral.

10 comentarios:

Carlos Rodríguez Arias dijo...

Es tan romántico..
Un abrazo

Veró dijo...

Sin palabras y una que es pequeña para describir lo que me produce el texto: hermoso.
Miles de abrazos
Veró

andii* dijo...

beautiful ♥

Ariadna dijo...

hola que tal! estuve visitando tu blog y me pareció interesante, Me encantaría enlazar tu blog en los míos y de esta forma ambos nos ayudamos a difundir nuestras páginas. además estoy segura que su blog sería de mucho interés para mis visitantes!.Si puede sírvase a contactarme ariadna143@gmail.com

saludos

Marlene dijo...

Pocos latidos para un texto tan bonito...

VALENTIN dijo...

Deslumbrante ... siempre mereces mi aplauso!!!
Te dejo un gran abrazo!!!! Que estés bien :)

Mara dijo...

Hola Leonard! :) Gracias por tus amables comentarios, me ha gustado mucho lo que has escrito, esta frase es muy bonita: "tu siempre eres esa chica que a cada mirada me produce mayor curiosidad" ;) y me ha recordado a la frase de la canción "El silencio no es tan caro" de mis amigos Grushenka, que dice: "si me miras no me concentro" ^^

un besito!

V dijo...

Tan precioso como siempre.
¿Todo bien por allí?

Saludos:

V

Dafne Isern dijo...

Qué momento con más dulzura (sobre todo si hay mermelada de frambuesa de por medio, es mi preferida).

Un beso. Espero que te vaya todo muy bien :)

reina.momo dijo...

Genial!!! Es muy bueno, muy romántico :)